lunes, 18 de junio de 2012



Una tarde de verano, cuando el sol se estaba iendo y las estrellas aparecían, un día cualquiera, me fui a casa a cenar dejando a mis amigas en la playa. Después de cenar volví corriendo a la playa en la bici de mi hermano para poder estar un ratito más con mis amigas. Al llegar a la playa me encontré con más gente de la que pensaba, mis amigas conocieron a un grupo de amigos. Parecían majos, especialmente una, me cayó bien desde el principio, sabía que ella tenía algo especial. Y así fue, al día siguiente nos volvimos a ver en la playa, todos se fueron a bañar, pero ella y yo nos quedamos hablando, fue algo especial, mágico. A esa chica, a la que conocía de un par de horas, le conté cosas que nunca a nadie le había contado, confié en ella desde el primer segundo, 

Pasaron los días de verano, y cada vez nos hacíamos mas amigas, nos poníamos a cantar bajo la lluvia tapándonos con las toallas de la playa, íbamos a saltar a unas rocas que estaban cerca del pueblo, era mi rollo bollo, y mientras que nos lo pasábamos bien juntas, el verano se estaba acabando, volvían las clases y ella se iba. En ese momento, en el momento que se iba, supe que la quería mucho, muchísimo, y que esos días de verano no los íbamos a olvidar ni ella, ni yo, y algo dentro me decía que la volvería a ver. 

Y así fue, volvimos a vernos y seguimos hablando, contándonos nuestros amores y nuestras historias, como en aquellos días de verano. Y es que ella es única, es especial, es mi gordi(:

No hay comentarios:

Publicar un comentario