La verda, que nos llevamos una decepcion, no es que fuesen muy sensuales que digamos, pero habia uno, uno que a mi me llamo la atencion. Era alto, con el pelo marron y cortito y unos ojos claros, que me quitaron el hipo. Vestía una camisa de deporte negra, una camisa que cubria una espalda que embobaba, mas abajo, un culo sexy, muy muy sexy.
Y pasaron los minutos y no podia quitarle la mirada de encima, no podia dejar de mirale. Y ahora, siempre que lo pienso, puede que fuera cosa del destino que juso a esa hora, ese dia, el y sus amigos quedaran para ir a jugar al futbol al gimnasio y que me fijase en el. Y si no hubiese ido ese dia al gimnasio, si justo ese sabado me quedase tumbada en el sofa, no habria visto a ese chico, el que ahora me alegra los dias y noches.
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